Política cultural


Ronald Syme ha descrito a Adriano como el más «versátil» de todos los emperadores romanos. Gran admirador de la cultura, favoreció la eclosión de nuevas formas artísticas a lo largo del Imperio. Construida en Tibur (Tívoli), la Villa Adriana - la cual se encuentra destruida en gran parte como consecuencia de las expoliaciones que Hipólito II de Este efectuó a fin de edificar la Villa de Este - constituyó el mejor ejemplo de jardín de tipo alejandrino de la capital; dicho vergel recreaba un paisaje sagrado. Durante su reinado se llevó a cabo la reconstrucción del Panteón de Agripa - destruido tras el estallido de un incendio en 80 - el cual es uno de los edificios mejor conservados de la capital ; dicho monumento fue una importante fuente de inspiración de los arquitectos renacentistas y barrocos.

Desde mucho antes de acceder al trono, el emperador había mostrado especial interés por la arquitectura; no obstante, cuando enseñó sus diseños a Apolodoro de Damasco - el constructor del Foro de Trajano - éste los desechó arguyendo que sus «calabazas» - término con el que hacía referencia a las cúpulas - no tenían cabida en su edificio. En otra ocasión, mientras Apolodoro se encontraba resolviendo una duda de Trajano, Adriano le interrumpió tratando de dar su opinión, a lo que el arquitecto respondió:

Consolidación del trono


A su ascenso al trono, Adriano trató de obtener rápidamente el apoyo de los soldados. Además, ordenó la destitución de Lusio Quieto, un general de origen bereber que había participado en la campaña de Partia y había sido nombrado recientemente por Trajano gobernador de Judea y cónsul y de quien sospechaba que codiciaba el trono imperial. Aunque el emperador le había adoptado, Adriano tuvo que falsificar los documentos de adopción antes de presentarlos ante los senadores; aunque circularon rumores acerca de dicha falsificación, su verdadera legitimidad como emperador dependía de la aprobación senatorial y del apoyo de los soldados sirios.

Ocupado con la organización administrativa de los territorios de Oriente y del Danubio, así como con el conflicto con los judíos que se habían sublevado durante el reinado de su predecesor, no acudió a la capital hasta estabilizar el territorio. Fue a Atilio Aciano - ex-tutor del emperador - a quien se situó al frente de la capital.

En esta situación se «descubrió» un complot en el que estaban envueltos cuatro senadores - entre ellos Lusio Quieto - a los que se condenó a muerte sin celebrarse un juicio; el emperador afirmó que Aciano había actuado por iniciativa propia. Según Elizabeth Speller el verdadero motivo de su muerte era que habían sido ilustres militares leales a Trajano. Los asesinatos se ordenaron sin un acuerdo entre los senadores y el emperador, lo que causó un distanciamiento entre ellos. Este hecho constituye uno de los puntos de inflexión de las relaciones entre el Senado y Adriano, que impulsó una política dirigida a ampliar la base de apoyo del Principado estimulando el contacto de la administración central con las élites provinciales; ello iba en detrimento de la capital, que ya no era la indiscutible ciudad imperial y hegemónica.

Adriano


Publio Elio Adriano (Itálica o Roma, 24 de enero de 76 - Bayas, 10 de julio de 138), conocido oficialmente durante su reinado como Imperator Caesar Divi Traiani filius Traianus Hadrianus Augustus, y Divus Hadrianus tras su deificación, comúnmente conocido como Adriano, fue emperador del Imperio Romano (117 - 138). Miembro de la Dinastía Ulpio-Aelia y tercero de los cinco emperadores buenos:durante su reinado el Imperio alcanzó la mayor extensión territorial de su historia (125). Adriano destacó por su afición a la filosofía estoica y epicúrea.

Nació en Itálica, o en Roma, en el seno de una familia acomodada oriunda del Piceno (Italia) y establecida a fines del siglo III a.C. en Itálica (Hispania Baetica) , cerca de la moderna ciudad de Sevilla (España). Era sobrino segundo por línea materna de Trajano, quien, aunque nunca le nombró públicamente su heredero, le dio varias muestras de preferencia durante su reinado y, de acuerdo con lo manifestado por su esposa, Pompeia Plotina, lo declaró como tal momentos antes de morir.

Aunque es posible que debiera el trono sobre todo al favor de Plotina, su condición de posible sucesor fue siendo marcada por el propio Trajano durante su reinado. Así, en el periodo comprendido entre los años 100 - 108 le concedió la mano de Vibia Sabina, le nombró quaestor Imperatoris y comes Augusti, le regaló el diamante de Nerva como «esperanza de sucesión» y le recomendó como consul suffectus, amén de otros honores y distinciones. Aunque era descendiente de Trajano, el apoyo de Plotina y de Lucio Licinio Sura (m. en 108) fueron determinantes en su ascenso al trono.

Sus relaciones con el Senado no fueron buenas; quizá tuviera algo que ver con ello el que Adriano, a diferencia de muchos emperadores anteriores, no deseara desempeñar el consulado ordinario más que dos veces, ambas consecutivas y al comienzo de su reinado: en el primer semestre de 118, teniendo como collega a su sobrino, el barcinonense Cneo Pedanio Fusco Salinator, y, en el primer cuatrimestre de 119, con Publio Dasumio Rústico, otro posible pariente, esta vez de los Dasumii italicenses. Asimismo, las reformas administrativas llevadas a cabo durante su reinado suscitaron la oposición de los senadores; el emperador modernizó el sistema administrativo estatal ascendiendo a expertos y tecnócratas, lo que supuso que muchas secciones de la administración quedaran en manos de estos funcionarios. A causa de ello la élite senatorial y aristocrática vio mermada su influencia.

Domesticación


Se trata de un animal de relativamente reciente domesticación. Hay datos históricos que demuestran que los romanos en el siglo I a. C. ya mantenían conejos en cautiverio con el fin de producir carne. Entre el siglo VI y X, los monjes franceses comenzaron a seleccionar conejos para formar una línea descendente de mayor aptitud cárnica. Dichos monjes tenían por costumbre comer "laurines" en periodo de Cuaresma, ya que estaban incluidos en los "platos acuáticos".

No obstante no es hasta el siglo XVI cuando aparecen las primeras variaciones de la capa de pelaje del conejo, indicando la aparición de razas pioneras definidas.

Hábitos alimentarios


La abundancia de la especie, se basa, además de en su capacidad reproductora, en su condición de fitófago con doble digestión, asemejándose a los rumiantes. En efecto, el conejo practica la cecotrofia, de modo que las heces blandas (cecotrofos), ricas en bacterias y proteínas, son reingeridas para un segundo tránsito digestivo. Estos excrementos son más frecuentes por las mañanas, cuando los animales se encuentran en reposo. Como otros lagomorfos, el conejo ha estado considerado mucho tiempo como un rumiante, con los que no tiene ninguna relación; ello se fundamenta en la observación del comportamiento del conejo, que pasa largas horas removiendo las mandíbulas de derecha a izquierda. En realidad, estos movimientos no se explican por la rumia sino por la alimentación en dos tiempos. Primero, el conejo digiere la hierba que consumió; la celulosa es digerida por las bacterias Anaerobacter a ácidos grasos volátiles que sirven de nutrientes. Resulta de ello son los cecotrofos, excrementos verde oliva, blandos y brillantes que el conejo toma de salida del ano y vuelve a ingerir. Los excrementos finales del conejo son de un marrón oscuro, más gruesos (7 a 12 mm de diámetro) y duros.

En general seleccionan la plantas compuestas, leguminosas y gramíneas vivaces de escasa talla y con tendencia a formar céspedes. En invierno su régimen consta de tallos y cortezas de arbustos. Puede cavar la tierra para encontrar raíces, semillas y bulbos; también es capaz de escalar a arbustos y matorrales para comer los jóvenes retoños.

Un adulto consume de 200 a 500 gramos de plantas al día. Cuando los conejos están presentes en densidad importante, su impacto sobre el medio es importante: traban la reproducción de ciertas especies de plantas pero también, en consecuencia, de animales.

Descripción física


Se caracteriza por tener un cuerpo cubierto de un pelaje espeso y lanudo, de color pardo pálido a gris, cabeza ovalada y ojos grandes. Pesa entre 1,5 y 2,5 kg en estado salvaje. Tiene orejas largas de hasta 7 cm y una cola muy corta. Sus patas anteriores son más cortas que las posteriores. Mide de 33 a 50 cm en condiciones afables, incluso más en razas domésticas para carne. Todas estas características que posee ésta especie en estado salvaje pueden variar significativamente según la raza.

Distinguimos los machos de las hembras gracias a su cabeza, más ancha y menos fina que la de las hembras.

El conejo de conejar mide de 34 a 50 cm (longitud cabeza y cuerpo) para orejas de 4 a 8 cm. Su peso varía de 1,2 kg a 2,5 kg. Posee una piel dulce de color pardo leonado pelirrojo, a veces colorado que constituye un camuflaje de elección contra sus depredadores.

La talla de conejos domésticos varía muchísimo de una raza a la otra. El más grande, el gigante de Flandes, puede alcanzar 8 kg y 80 cm de longitud pero el conejo ariete enano sobrepasa apenas 1 kg, a veces menos para los conejos extra enanos. La piel originalmente es gris beige - a veces con matices negros o pelirrojos - un vientre más claro y el fondo blanco de la cola (rabo), mientras que los conejos domésticos presentan colores muy variados, uniformes, degradados o moteados. Existe cerca de 80 variedades.

Los dientes de un conejo, particularmente sus incisivos, crecen sin cesar. El conejo debe constantemente "gastar" sus dientes con el fin de evitar que se vuelvan demasiado largos (lo que podría por otro lado herirle).

Oryctolagus cuniculus


El conejo común o conejo europeo (Oryctolagus cuniculus) es una especie de mamífero lagomorfo de la familia Leporidae, único miembro del género Oryctolagus.

Era abundante en el paleolítico, a juzgar por los restos descubiertos en la Península Ibérica.[1] En la actualidad, su área de distribución abarca el norte de África y toda Europa hasta Rusia, siendo introducido en muchos lugares del continente con motivos cinegéticos. A lo largo de la Historia también ha sido llevado al estado de Washington (Estados Unidos), Chile, Sudáfrica y Australia, donde los conejos cimarrones se han convertido en la principal plaga del país debido a la ausencia de depredadores y competidores naturales